Cómo funciona
Acercas el móvil y aparece la palabra de hoy
La pulsera lleva un chip dentro. No hay que instalar ninguna aplicación ni abrir ninguna cuenta.
Acercas el móvil
El chip está en la parte plana de la pulsera. Se apoya el móvil encima un segundo, con la pantalla encendida.
Se abre la palabra
Sale un aviso en la pantalla y se abre en el navegador. Se lee, se comparte si quieres, y ya está.
Mañana hay otra
La palabra cambia a medianoche. Cada pulsera tiene su propia serie, así que dos personas no reciben lo mismo el mismo día.
Qué es el NFC
Es el mismo chip que llevan las tarjetas del transporte y el que usa el móvil para pagar. No tiene batería: se enciende con la energía que le da el móvil al acercarse, y por eso dura años sin mantenimiento.
Dentro solo hay escrita una dirección de internet, la de tu pulsera. Ni datos tuyos ni nada que otro móvil pueda copiarte al pasar cerca.
Qué móviles lo leen
- iPhone: desde el XR y el XS lo leen solos, sin abrir nada, con la pantalla encendida y desbloqueada.
- iPhone 7, 8 y X: también pueden, pero hay que añadir el «Lector de etiquetas NFC» al Centro de Control y pulsarlo antes de acercar la pulsera.
- Android: prácticamente cualquiera de 2016 en adelante. Viene activado de fábrica en casi todos.
Si el móvil no la lee
- Comprueba que el NFC está activado. En Android: Ajustes → Conexiones (o Dispositivos conectados) → NFC.
- Prueba a apoyar la parte de arriba del móvil. La antena no está en el centro en todos los modelos; en la mayoría de los Android está en la mitad de atrás.
- Quita la funda si es gruesa, o si lleva tarjetas o un imán detrás.
- La pantalla tiene que estar encendida y desbloqueada.
Y si aun así no hay manera, no pasa nada: cada pulsera lleva su código impreso. Se teclea en activar pulsera y se ve exactamente lo mismo.
Sin aplicación
No hay nada que descargar, ni cuenta que crear, ni contraseña que recordar. La palabra se abre en el navegador que ya tienes.
Preguntas frecuentes
¿Se gasta la batería de la pulsera?
No lleva batería. El chip es pasivo: está apagado hasta que un móvil se acerca y le da la energía que necesita para responder. No hay nada que cargar ni que cambiar.
¿Se puede mojar?
Sí. Es una banda de tela con el chip sellado dentro, sin partes metálicas: aguanta la ducha, la playa y la piscina. Se lava a mano con agua tibia y se seca al aire.
¿Puedo regalarla?
Sí, es lo que más se hace. Puedes dejarla sin activar para que la active quien la reciba, o activarla tú y escribirle una dedicatoria: le aparece la primera vez que acerque el móvil.
¿Puedo cambiar la colección de versículos?
Sí, y las veces que quieras. En los ajustes de tu pulsera puedes elegir entre Palabra de Dios, Los santos, Aliento diario o todas mezcladas. El cambio se nota al día siguiente.
¿Guardáis mis datos?
No hace falta cuenta para nada. De la pulsera guardamos su código y, si los pones tú, el nombre y el correo. De cada acercamiento guardamos una huella cifrada, nunca tu dirección IP, para poder contar cuánta gente distinta la usa.
¿Cuándo cambia la palabra?
A medianoche, hora de Madrid. Si acercas el móvil por la mañana y otra vez por la noche, te sale la misma: es la de ese día.
¿Falta algo? Escríbenos y lo contestamos.