Privacidad
Qué guardamos y qué no
Esta página describe lo que hace de verdad el sitio, escrito para poder entenderse. Última actualización: agosto de 2026.
En corto
- No hay cuentas de cliente. Se compra como invitado y la pulsera se usa sin registrarse.
- Nunca guardamos tu dirección IP. De cada acercamiento se guarda una huella cifrada que no se puede deshacer.
- La tarjeta la procesa Stripe. Nosotros no vemos ni guardamos el número.
- No vendemos datos a nadie ni construimos perfiles publicitarios.
Quién trata tus datos
El responsable es quien lleva esta tienda, con domicilio en Madrid. Para cualquier asunto de privacidad, escribe a hola@laudes.etlas.me.
Responsable del tratamiento
etlas OÜ
Código de registro 17550182
Sepapaja tn 6, 15551 Tallinn, Harju maakond, Estonia
Lo que no hacemos
No hay registro ni contraseñas: no existen cuentas de cliente. No cruzamos lo que haces en la tienda con lo que haces con tu pulsera. No cedemos ni vendemos datos a terceros con fines comerciales.
De la pulsera
Cada pulsera tiene un código, y eso es lo único que la identifica. Junto a él se guarda lo que su dueño decida escribir cuando la activa:
- El nombre con el que quiere que le salude, si lo pone.
- El correo, si lo pone, para recibir la palabra cada mañana.
- La dedicatoria, cuando es un regalo.
- La colección de versículos elegida y un contador de acercamientos.
Todo eso se puede cambiar o vaciar desde los ajustes de la propia pulsera. La base para tratarlo es tu consentimiento: si no escribes nada, no guardamos nada.
De cada acercamiento
Cuando alguien acerca el móvil a una pulsera queda apuntada la hora, la pulsera, la palabra que salió y el tipo de aparato: móvil, tableta u ordenador. También la página desde la que se llegó, cuando la hay.
De la persona se guarda una huella de la dirección IP, calculada con la clave secreta de la aplicación. La IP en sí no se escribe en ningún sitio y la huella no se puede revertir ni comparar con una lista de direcciones sin esa clave. Sirve para una sola cosa: contar personas distintas en vez de visitas, y no repetir el saludo de bienvenida cada vez que la pulsera roza el bolsillo. Nuestro interés legítimo aquí es saber cuánta gente usa el producto, no saber quién es.
Del muro
Lo que escribes en el muro es público: se publica tu nombre, la ciudad si la pones y el mensaje. Guardamos además la huella de la IP, para poder frenar a quien lo llene de basura. Los mensajes se leen antes de publicarse. Si quieres que retiremos el tuyo, escríbenos y lo quitamos.
El botón «rezo por ti» solo suma un número. Se anota en la sesión de tu navegador para que no puedas pulsarlo cien veces seguidas, y nada más: nunca se sabe quién rezó por quién.
Del correo diario
Si te apuntas para recibir la palabra cada mañana, guardamos tu correo, el nombre si lo das y la fecha del último envío. Cada mensaje lleva un enlace de baja que funciona a la primera y sin preguntar nada. La base es tu consentimiento y puedes retirarlo cuando quieras.
De los pedidos
Para enviarte un pedido necesitamos tu nombre, tu correo, la dirección de entrega y, si lo das, el teléfono para el transportista. Junto a eso queda lo que compraste, el importe y el estado del pedido. La base es la ejecución del contrato de compra y, para la factura, una obligación legal.
El pago lo procesa Stripe. Los datos de la tarjeta se escriben en su página, no en la nuestra: no llegan a nuestro servidor y no los guardamos. De la operación conservamos únicamente su referencia, para poder identificar el cobro y hacer una devolución si hace falta.
Quién más ve estos datos
- Stripe, para cobrar y devolver.
- SendGrid, que es por donde salen los correos de pedido y la palabra diaria.
- La empresa de transporte, que recibe la dirección de entrega y el teléfono.
- El proveedor de alojamiento donde vive el sitio.
Todos ellos tratan los datos por encargo nuestro y solo para eso. No hay nadie más.
Cookies y analítica
Ahora mismo no hay ninguna analítica activada. Al cargar esta página no se ejecuta ningún script de terceros ni se guarda ninguna cookie ajena. Si algún día se activa, se dirá aquí.
Sí usamos una cookie propia de sesión, la que sostiene el carrito y evita que un formulario se envíe dos veces. Es imprescindible para que la tienda funcione y no sirve para seguirte por otros sitios. La tipografía se pide a Google Fonts, que al servirla recibe tu dirección IP como en cualquier petición a un servidor.
Cuánto tiempo
- Los datos de los pedidos y las facturas, los años que exige la ley fiscal y mercantil.
- El correo de la lista diaria, hasta que te das de baja.
- Lo que escribas en la pulsera, hasta que lo borres o nos lo pidas.
- Los acercamientos, que ya van sin IP, se conservan en forma de recuento.
Tus derechos
Puedes pedirnos acceso a tus datos, que los corrijamos, que los borremos, que limitemos su uso, oponerte a un tratamiento concreto o llevártelos a otro sitio en un fichero. Se pide escribiendo a hola@laudes.etlas.me, indicando qué quieres. Contestamos en un mes como máximo, y normalmente el mismo día.
Si crees que no lo hemos hecho bien, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (aepd.es). Antes de eso, escríbenos: casi todo se arregla en un correo.
Menores
La tienda no está pensada para menores de 14 años. Una pulsera se puede regalar a un niño, claro, pero quien la activa y da un correo debe ser su padre, su madre o su tutor.
Cambios
Si cambiamos algo de lo que dice esta página, se actualiza la fecha de arriba. Si el cambio afecta a lo que ya nos diste, te lo decimos por correo.